Para transformar la enseñanza de la enfermería de una cátedra pasiva a una experiencia vibrante, la metodología debe centrarse en el aprendizaje basado en la experiencia y la reflexión clínica. Mi enfoque se aleja de las diapositivas densas para priorizar un entorno donde el estudiante "hace" mientras comprende el "porqué".
1. Metodología: El Aula Invertida y la Acción
El núcleo de esta forma de...
Para transformar la enseñanza de la enfermería de una cátedra pasiva a una experiencia vibrante, la metodología debe centrarse en el aprendizaje basado en la experiencia y la reflexión clínica. Mi enfoque se aleja de las diapositivas densas para priorizar un entorno donde el estudiante "hace" mientras comprende el "porqué".
1. Metodología: El Aula Invertida y la Acción
El núcleo de esta forma de dar clase es el Aula Invertida Los estudiantes revisan la teoría de forma autónoma mediante recursos interactivos previos, permitiendo que el tiempo presencial se dedique íntegramente a la resolución de problemas. Integramos la gamificación para repasar anatomía o farmacología, convirtiendo el repaso en un desafío competitivo que fomenta la retención.
El contenido no se dicta, se escenifica. Utilizamos simulación clínica donde los estudiantes enfrentan casos reales en un entorno seguro. No solo se evalúa la técnica (como colocar una vía), sino el pensamiento crítico y la comunicación humanizada bajo presión. El contenido se organiza en módulos de "Casos de Integración", donde una patología se estudia desde la fisiopatología hasta el cuidado emocional del paciente.
3. El Rol del Docente como Facilitador
Como docente, actúo como un guía Tras cada ejercicio práctico, analizamos no solo qué se hizo, sino qué se sintió y qué se decidió. Esta metodología dinámica garantiza que el futuro profesional de enfermería desarrolle una mente analítica, manos precisas y un corazón empático, listos para la complejidad del entorno hospitalario moderno.
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