Quiero impartir clases porque cuando recién egresé de la universidad me encontré con una realidad laboral que, en muchos aspectos, era muy diferente a lo que había aprendido dentro del aula. Tenía los conocimientos teóricos, pero al enfrentarme a situaciones reales comprendí que la práctica exige desarrollar otras habilidades: saber analizar un caso, argumentar, tomar decisiones, actuar ante una...
Quiero impartir clases porque cuando recién egresé de la universidad me encontré con una realidad laboral que, en muchos aspectos, era muy diferente a lo que había aprendido dentro del aula. Tenía los conocimientos teóricos, pero al enfrentarme a situaciones reales comprendí que la práctica exige desarrollar otras habilidades: saber analizar un caso, argumentar, tomar decisiones, actuar ante una audiencia, interpretar una carpeta de investigación y, sobre todo, saber qué hacer cuando se presenta un problema que no viene explicado paso a paso en un libro.