Gracias por ser un verdadero maestro, de aquellos que dejan huella más allá del aula. Su compromiso con la enseñanza, su exigencia académica y su pasión por el conocimiento no solo fortalecieron mi formación universitaria, sino que también influyeron en mi manera de pensar, cuestionar y crecer como estudiante y como persona.
Cada clase fue una oportunidad para aprender con sentido crítico y responsabilidad, y cada orientación un impulso para dar lo mejor de mí. Su ejemplo de vocación, disciplina y ética profesional es una referencia que llevaré conmigo a lo largo de mi camino académico y profesional.
Gracias por compartir su conocimiento con generosidad y por recordarnos que la educación transforma vidas.
Ver más
Ver menos